Argentina le dio brillo al Mundial de fútbol el jueves con la primera tripleta del torneo, mientras que México humilló a los ex campeones Francia al vencerlo con facilidad por 2-0.
En tanto, la participación africana volvió a quedar en deuda después de que Nigeria se uniera a Sudáfrica en el grupo de los equipos potencialmente fuera de competencia.
Nigeria llegó a su encuentro frente a Grecia como favorito y se puso adelante en el marcador a los 16 minutos, pero la escuadra africana terminó perdiendo 2-1 tras jugar la mayor parte del partido con 10 hombres, después de que Sani Kaita fuera expulsado a los 33 tras una patada absurda a un rival.
Esta fue la primera victoria de Grecia en una Copa del Mundo.
La derrota de Nigeria deja a Africa corriendo el riesgo de perder a buena parte de sus seis participantes en el torneo que se realiza por primera vez en el continente antes de la segunda ronda y sólo la selección de Ghana parece bien encaminada en la Copa.
Sin embargo, fue el desempeño de la selección argentina el que ofreció algo de emoción a la audiencia mundial en un torneo en el que los goles han sido el gran ausente.
Los sudAmericanos jugaron un encuentro lleno de destreza y emoción en que derrotaron por 4-1 a la selección de Corea del Sur, igualando la mayor anotación en la Copa, registrada cuando Alemania derrotó por 4-0 a Australia.
El importante despliegue de Argentina se produjo después de que las vuvuzelas sudafricanas cesaran y la euforia entre los locales se convirtiera en decepción luego de que su equipo fuera derrotado 3-0 por Uruguay.
Se necesitaría casi un milagro para que los Bafana Bafana, nombre con que se conoce al equipo local, evite la vergüenza de ser el primer anfitrión eliminado en la primera ronda.
La derrota de Nigeria, que deja al equipo africano luchando sin puntos en el Grupo B, aumentaría la decepcionante participación de los equipos del continente anfitrión.
La brillante victoria de Argentina, en la que Lionel Messi, Jugador del Año según la FIFA, orquestó numerosos ataques desde el medio campo y Gonzalo Higuaín anotó una tripleta, dejó al equipo albiceleste cerca de una clasificación temprana a la siguiente fase, y ratificó su estatus de favorito para levantar la Copa.
PROBLEMAS
En un hecho extrafutbolístico, hubo nuevos enfrentamientos entre la policía y los guardias de seguridad de los estadios que fueron despedidos por disputas salariales. La policía sudafricana disparó balas de goma y lanzó granadas de estruendo el jueves para dispersar a trabajadores que protestaban afuera de una compañía de seguridad en Ciudad del Cabo.
Los policía y los manifestantes ya se habían enfrentado el lunes en la ciudad de Durban.
El optimismo entre los sudafricanos sobre la posibilidad de clasificar a la segunda ronda fue aplastado por la derrota 3-0 del miércoles en la noche ante Uruguay, que dejó a la escuadra con una remota posibilidad de clasificar, dependiendo de una serie de resultados.
Un cartel en la carretera que suele anunciar las condiciones del camino hacia Pretoria graficaba el ánimo del país. “Lo sentimos Bafana. No se rindan”, reza el letrero.
Tras la dura caída, los hinchas locales decidieron apoyar a las otras selecciones africanas en competencia.
“No nos importa cuál sea, queremos que cualquier nación africana gane el Mundial”, dijo Ali Chauke, un hincha sudafricano que apoya a Ghana.
“Dicen que el fútbol une a un país, aquí está uniendo a un continente. Nosotros apoyamos a Sudáfrica y ellos dicen estar rezando por nosotros”, dijo Ugonoma Ezulike, un simpatizante nigeriano.
Sólo una contundente victoria frente a los campeones de 1998 y finalistas del último mundial, más otra serie de resultados favorables, podría hacer que Sudáfrica avanzara a segunda ronda.
Pero Francia también está en la cuerda floja pues cayó el jueves ante México por 2-0 y suma apenas una unidad en la tabla de posiciones del Grupo A, cuya punta la comparten el equipo azteca y Uruguay, este último con mejor diferencia de gol.
Hasta ahora, la falta de anotaciones ha marcado los primeros encuentros de los 32 equipos en el torneo y el desempeño de Argentina fue un respiro para los fanáticos desesperados por anotaciones y buen juego.
Fuera del campo de juego, los sindicatos de trabajadores están amenazando con avergonzar al Gobierno sudafricano con cortes de energía y operaciones de transporte y aeropuertos en caso de que sus demandas salariales no sean atendidas.
Sin embargo, los organizadores se las han arreglado para evitar la violencia en los estadios, negando la entrada a los partidos a potenciales barras bravas de Inglaterra y deportando a 17 argentinos.
Aunque el orgullo de Sudáfrica puede estar herido por el desempeño de su selección, esto no resta el mérito al país de organizar la primera Copa del Mundo en suelo africano que ha logrado revertir el pesimismo de quienes apostaban, dentro y fuera de la nación, a que sería un desastre.


